Hotel nuevo, con increíble arquitectura y decoración. Camas cómodas, habitación amplia y muy limpia. Ofrecen toallas para llevar a la playa, personal sumamente servicial y resolutivo. El restaurante del hotel también es increíble y mejor que muchos restaurantes famosos de San Andrés.
Realmente difícil de encontrar. El único detalle es que hay pocos lugares para colgar la ropa mojada, pero puedes ponerla en el balcón.